La II Jornada Violencia contra la mujer en situación de especial vulnerabilidad, organizada por la Fundación Hospitalarias y con el apoyo del Ministerio de Igualdad, tuvo lugar el 13 de mayo en la Fundació Hospitalàries Barcelona, con el objetivo de generar conocimiento, reflexión y compromiso profesional frente a este tipo de violencia.
El encuentro, bajo el lema ‘Caminando hacia una vida sin violencia, desde la diferencia’ congregó a cerca de 400 asistentes, tanto presencialmente como en formato on-line, para abordar diferentes formas de violencia que afectan a mujeres en situación de especial vulnerabilidad: mujeres mayores, adolescentes migradas víctimas de trata y explotación, y mujeres en situación de sinhogarismo.
“Esta segunda jornada permite seguir reforzando la importancia de la intervención social y del trabajo coordinado entre los ámbitos social y sanitario en el abordaje de las violencias que afectan a mujeres especialmente vulnerables”, señala Conchita Peña, directora de la Línea Social de la Fundación Hospitalarias en Cataluña.
Mesa inaugural
El doctor Francesc Fatjó, director gerente de la Fundació Hospitalàries Barcelona, abrió la jornada poniendo en valor la necesidad de continuar avanzando colectivamente en la atención y acompañamiento a las mujeres en situación de especial vulnerabilidad, siempre desde el respeto a la diversidad.
A continuación, Alejandro Florit, director corporativo de Identidad de la Fundación Hospitalarias, destacó la importancia de visibilizar una realidad “dura y compleja” que durante demasiado tiempo ha permanecido silenciada. Asimismo, reivindicó el compromiso de la Fundación Hospitalarias con las mujeres en situación de especial vulnerabilidad como parte de la identidad de la institución desde sus inicios.
Por su parte, Conchita Peña puso el foco en la importancia de abordar las violencias machistas desde una perspectiva social, reivindicando una atención integral e integrada, tanto sanitaria como social. También destacó la necesidad de incorporar una mirada intersectorial que tenga en cuenta los determinantes sociales y el rol que se atribuye a las mujeres, para garantizar que ninguna quede fuera de la atención y el acompañamiento.
A continuación, Olga Jiménez, directora general para la erradicación de la violencia machista del Departament d’Igualtat i Feminisme de la Generalitat de Catalunya, señaló que las personas no son vulnerables por sí mismas, sino que son determinadas circunstancias y factores sociales los que las vulnerabilizan. Asimismo, reivindicó el Pacto Catalán contra las Violencias Machistas como una hoja de ruta compartida.
Finalmente, Carmen Martínez, delegada del Gobierno contra la violencia de género del Ministerio de Igualdad, subrayó que “la interseccionalidad es el eje vertebrador de nuestras políticas públicas”, poniendo en valor la necesidad de abordar la violencia machista desde una mirada que atienda a las distintas realidades y vulnerabilidades de las mujeres, sin dejar a ninguna atrás.

Mujeres mayores víctimas de violencia
Las mujeres mayores víctimas de violencia machista han aumentado un 65 % en los últimos siete años en Cataluña, pasando de 714 casos en 2018 a 1.078 en 2025, según datos del Departament d’Interior de la Generalitat de Catalunya.
Jordi Muñoz, presidente de la Asociación para la investigación del maltrato a las personas mayores (EIMA), señala que el incremento de casos detectados refleja también una mayor conciencia del maltrato hacia las mujeres mayores. “Cada vez más mujeres acuden a servicios sociales, sanitarios o policiales para explicar la situación que están viviendo e intentar buscar un cambio”, destaca.
Este cambio se observa especialmente entre mujeres de entre 65 y 75 años, que, aunque no siempre llegan a presentar una denuncia, sí inician procesos para romper con situaciones de violencia cronificadas. “Muchas buscan asesoramiento, se separan de la pareja o recurren a servicios especializados. Lo importante es que cada vez más mujeres toman conciencia de sus derechos y de qué es el maltrato”, explica.
Sin embargo, los profesionales señalan que, mientras aumenta esta conciencia y detección del maltrato, también crece el número de mujeres mayores de 60 años asesinadas por violencia machista. Según datos del Ministerio de Igualdad, las mujeres víctimas mortales por violencia de género mayores de 60 años se han más que duplicado desde 2019, pasando del 9 % al 18,8 % en 2025.
Los expertos subrayan, además, que las mujeres de mayor edad continúan siendo las más invisibilizadas. “Muchas han crecido en un contexto histórico y social en el que tenían asumido un rol inferior al del hombre. Son mujeres que vivieron épocas en las que no podían votar ni abrir una cuenta bancaria, y esto dificulta mucho que identifiquen la violencia o que pidan ayuda”, añade Muñoz. La mejora en la detección en los últimos años se debe, por tanto, a una mayor formación y sensibilización de profesionales de distintos ámbitos, así como a una mayor implicación de la administración.
Adolescentes migradas víctimas de trata: una realidad doblemente oculta
La trata y explotación de adolescentes migradas fue otro de los temas abordados durante la jornada, una realidad que los profesionales consideran todavía infraidentificada en Cataluña. David Rodríguez, director técnico de la Fundación Idea, explica que estas jóvenes viven una “doble invisibilización”: por ser migradas y por ser víctimas de trata o explotación.
En este sentido, indica que el centro especializado L’Olivar detectó 23 posibles casos de trata de seres humanos en adolescentes atendidas durante el último año. Además, apunta que los procesos migratorios de las chicas suelen ser más invisibles y solitarios que los de los chicos, lo que incrementa su vulnerabilidad y dificulta todavía más la detección de situaciones de violencia.
Rodríguez subraya que los sistemas de protección no siempre responden a los tiempos ni a las necesidades emocionales de niños, niñas y adolescentes. “Queremos adaptar a los menores a los sistemas de protección que tenemos, pero los tiempos de los niños son distintos a los tiempos del sistema”, señala.
La Fundación Idea ha elaborado un modelo de intervención especializado ante la infancia y adolescencia víctima de tráfico o explotación en Cataluña, basado en el enfoque de derechos, la diligencia debida y la intervención especializada. El modelo propone situar al niño, niña o adolescente como sujeto de derechos, garantizar la escucha activa y evitar la revictimización institucional.
Sinhogarismo femenino: tener techo no siempre significa tener un hogar seguro
Otro de los ejes de la jornada fue el sinhogarismo femenino y las violencias que sufren las mujeres sin hogar. Desde la asociación Assís se alerta de que tres de cada cuatro mujeres atendidas por la entidad han sufrido violencia de género a lo largo de su vida.
Tania Agustí, educadora social en el programa de vivienda del Centre Obert d’Assís, explica que muchas mujeres viven una situación de sinhogarismo invisible. “Hay mujeres que tienen un techo, pero no tienen un hogar seguro. La calle es un espacio muy masculinizado y muchas utilizan cualquier estrategia para evitar acabar durmiendo en ella”, ha señalado.
En este sentido, destaca que algunas mujeres permanecen en relaciones o entornos donde no se sienten seguras, duermen en sofás de casas ajenas o recurren a otras alternativas precarias para no exponerse al riesgo de la calle. También explica que algunas mujeres les piden ropa de hombre para mimetizarse y pasar desapercibidas. A pesar de esta realidad, el 62 % de las mujeres atendidas por Assís se ha visto obligada en algún momento a pernoctar en el espacio público.
Además, desde Assís se alerta de que dos de cada tres mujeres atendidas han vivido experiencias traumáticas durante la infancia o la adolescencia, una cifra muy superior a la de los hombres.
Para la Fundación Hospitalarias, abordar la violencia machista forma parte de nuestro compromiso con una atención integral y centrada en la persona, especialmente de aquellas en situación de vulnerabilidad. Desde nuestra experiencia asistencial, constatamos cada día cómo muchas mujeres atendidas en nuestros centros viven violencias normalizadas o no identificadas, que impactan directamente en su salud mental, su autonomía y su proyecto de vida.
Podéis ver el streaming de la Jornada aquí.

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